Los hospitales funcionan gracias a personas extraordinarias
La flebotomista que sabe exactamente cómo tranquilizarte durante
El pinchazo y el puño cerrado de una prueba de sangre
La enfermera en el turno de noche que vuelve a comprobar tu presión arterial
Cuatro veces, sólo por si tienes problemas
El equipo de urgencias que hacen frente a un cuarto repleto, ruidoso e caótico
Prestan atención a todos, supervisándonos a cada vida de reojo
Los limpiadores que barren, trapean, y desinfecten cada rincón de mi cuarto
Diariamente con alegría y ánimo
Las visitas de equipos de cirujanos cuyas repuestas tranquilizan y aseguran

Gente diversa, de todos los orígenes y nacionalidades animan a este lugar
Se juntan en equipos, cada uno con sus habilidades
Mantener la recuperación y la seguridad de la sala
Muchos trabajan un turno de 12 horas
El mundo externo se apresura
Sin saber nada de nuestra comunidad aquí dentro,
los que nos sirven y nos cuidan 24/7, 365/365